Si a los empresarios, no a los prebendarios
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Vivimos en una cultura que se ha convertido en detractora de los esfuerzos de los empresarios. Esto tiene que ver bastante con la proliferación de una casta de oportunistas, pseudo – empresarios, picaros del negocio fácil, que NO son empresarios . El termino que probablemente mejor los defina sea el de “ prebendarios”.

Este desprecio por los verdaderos empresarios es muy perjudicial no solo para la salud económica de esta sociedad que pretende crecer, tener mas y mejor empleo y liderar distintos rubros de la actividad productiva. El mayor daño que hace esta ideología ANTI-empresaria es que genera un duro e injusto castigo moral a los emprendedores, a los que intentan progresar, a los verdaderos motores del cambio y del desarrollo, amedrentando a los que buscan el éxito en lo suyo.

El termino empresario conlleva siempre una importante dosis de riesgo. Esto implica una actitud ante la vida que en la busqueda de construir una idea, un sueño, una meta, pone en juego el muchas veces cómodo presente, pleno de seguridades, por un futuro plagado de incertidumbres que compromete sus patrimonios actuales y el de sus familias.

Sin embargo, en nuestro país, en nuestra sociedad, cuando la gente escucha o lee la palabra empresario, lo hace vinculándolo con quienes en realidad son “prebendarios”.

Estos últimos son los que mediante beneficiosos amiguismos con el poder de turno obtienen privilegios, monopolios, dádivas, ventajas y regulaciones oficiales de manos de funcionarios que los protegen con intenciones, pocas veces transparentes y sustentados por ideologías que en apariencia poseen gran contenido moral, pero que esconden, casi siempre, burdas intenciones económicas para el provecho de pocos.

Nos hemos preguntado acaso porque no se publican claramente los pliegos de las licitaciones ( de todas ) ?, porque no conocemos los valores ofrecidos y sus detallados pormenores ?, porque no se organizan servicios con verdadera vocación competitiva y siempre se privilegian concesiones o monopolios ?, porque no sabemos a que precio compra el Estado cada uno de los bienes y a cuales contrata servicios, por irrelevantes que parezcan ?. Porque no sabemos los nombres de los dueños de concesiones publicas que casi siempre forman parte de sociedades demasiado anónimas ? Es que no merecemos saberlo, o es que es mejor que no se conozca en manos de quien, por que plazos, y por que se ha elegido a unos y no a otros ?

No se hagan muchos problemas aquellos que ocultan estas cuestiones. La sociedad, al menos por ahora, parece no estar demasiado preocupada en poseer esta información y termina promoviendo, por acción o por omisión, este tipo de prácticas.

Lo concreto es que parece que nadie se ocupará de esta cuestion en el corto plazo. A los funcionarios no les interesa demasiado que la sociedad maneje determinada información. Digamos que es inconveniente. Seria difícil justificar porque algunas concesiones se han otorgado por años o décadas, porque se han permitido y favorecido monopolios en vez de desregular para que la libre competencia determine las preferencias de la gente. Como explicar porque ganan algunos y no otros las licitaciones por dar un simple pero difícilmente refutable ejemplo.

Probablemente no hay nada que ocultar, o tal vez si. Salvo que los secretos del poder tengan un contundente justificativo que amerite que el pueblo no se entere de aquello de lo que es su legitimo propietario. En lo personal no creo que haya justificación moral suficiente para que la gente no conozca TODA la información

Hagamos el ejercicio de imaginar a los poderosos de nuestra sociedad. Seguramente en esa nomina se encuentren propietarios de monopolios u oligopolios privatizados, concesionarios de servicios públicos, proveedores del Estado miembros de la patria contratista. Siquiera han podido satisfacer a sus mercados apropiadamente sino que muchas veces son la cuna de la mayor cantidad de quejas de usuarios y cautivos clientes que NO los han elegido libremente.

Tambien en esa nomina hay de los otros, de los que se han ganado genuinamente ese lugar, decidiendo como lograr que la gente los elija cada dia, buscando clientes, mejores productos y servicios, con clientes y no con rehenes, tomando riesgos y protegiendo sus sueños. Lamentablemente en esa nomina, no siempre son los mas. Al menos no en nuestras sociedades y cuanto mas pequeñas, menos aun.

Muchos de los privilegiados pseudo-empresarios no solo crecen bajo el refugio de funcionarios que les prestan estas dudosamente desinteresadas ayudas que los protegen de eventuales competidores o reclamos de la gente, sino que cuentan, las mas de las veces, con el apoyo directo o indirecto de una clase dirigente sindical que los custodia también para provecho propio.

Este tipo de cuestiones nos toman muchas veces desprevenidos, pero la próxima vez que escuchemos que la gente, que la sociedad critique a los empresarios, valdrá la pena que intentemos saber si realmente se trata de EMPRESARIOS o de simples prebendarios.

Nos ayudara a distinguir a unos de otros y no caer en la critica fácil, con la generalización que siempre encierra injusticia, metiendo en la misma bolsa a los que meritoriamente generan empleo, producción y riqueza honestamente en pos de sus legítimos sueños con los otros, mezclándolos con los otros, con lo que su único riesgo consiste en perder el favor del funcionario de turno que les brindó la protección para tener y sostener negocios que como se dice vulgarmente, tienen la vaca atada y encima corren con el caballo del comisario.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783-15602694
Corrientes - Corrientes - Argentina

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