Política. Oportunidad y oportunismo
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La política, el ejercicio de la misma y la acción cotidiana de sus ejecutores, los políticos, no goza de buena reputación. De tanto en tanto se ocupan de confirmarlo con decisiones más que cuestionables.

Qué es lo que le molesta a la sociedad de la política y de los políticos?. Seguramente mucho, se puede decir que casi todo nos disgusta. Podemos intentar enumerar esas cuestiones que tanto enfadan a la comunidad. Citemos solo algunas como la ausencia de transparencia en las decisiones, la burda demagogia de los mas inescrupulosos, los oscuros acuerdos que apuntan a sostener privilegios, los que simplemente buscan perpetuidad en el poder, la interesada versatilidad de algunos cuando caen en brutales y contradictorios vuelcos en su opinión, la acumulación de recursos económicos personales que merecen aclaración porque de lo contrario generan sospecha.

Es difícil agotar esta lista. Existen políticos que se constituyen en la excepción a la regla, pero el problema es justamente ese, son la excepción. La idea no es caer en la fácil acusación de hablar de corrupción, y solo citarla cuando se refiere a quedarse con “vueltos“, desviar recursos, o decidir arbitrariamente acerca de licitaciones o contratos del sector publico. Se trata de algo mas complejo, con un contenido moral mayor que tiene que ver con la OTRA corrupción. Esa que involucra ideas, acciones y actitudes, tan perversa como la que incluye al dinero, porque asume la mentira como un código, en expresiones tan elementales como el ocultamiento premeditado de información o la simple modificación de la verdad.

La política como actividad, como herramienta para el cambio, es imprescindible. Hay que preservarla y recuperarla en su imagen. Eso es indiscutible para quienes creemos en que la democracia tiene mucho por mejorar, pero sigue siendo un sistema que supera en eficacia y moralidad a las dictaduras o las autocracias. Para ello hacen falta hombres y mujeres dispuestos a no dejarse llevar por los malos hábitos de sus antecesores. Es necesario contar con gente preparada para decir que NO y para cuestionar aquello que pretende imponerse por la mera existencia de tradiciones, “malas” tradiciones por cierto, que intentan autojustificarse con el consabido, “ siempre se hizo así”. Se utilizan otras veces, memorables evocaciones de patriotas sacadas fuera de contexto para legitimar acciones que no tienen como lograrlo por mérito propio.

Hoy Corrientes enfrenta trascendentes desafíos que tienen, aparentemente, como protagonista principal a la reforma constitucional, y al igual que el País precisa solucionar muchos problemas estructurales que vienen postergados por décadas, y que van desde el tamaño y gasto del Estado, pasando por la salud, la educación, la justicia, la seguridad, el desarrollo económico y hasta sus propios destinos culturales.

Si la política quiere reconciliarse con la sociedad, si los políticos pretenden que la comunidad recupere su confianza en ellos, pues tendrán que dejar de lado el OPORTUNISMO. Ese que tan lamentablemente se ha arraigado y que nos lleva a encarar los temas según las conveniencias circunstanciales. Es hora de abandonar ese legado de mañas que solo permite avanzar en los temas importantes según las matemáticas legislativas, la proximidad de los actos electorales, las cíclicas distribuciones de cargos, los tiempos de las internas partidarias o los privilegios típicos de las proximidades del poder.

El oportunismo molesta, irrita, enardece. La oportunidad de abordar los temas sin embargo es mas clara. La oportunidad es ESTA. Es siempre AHORA. La gente quiere terminar o al menos empezar a resolver las cuestiones que preocupan. Pero siempre nos encontramos con que esta NO es la oportunidad. Jamas es tiempo de reducir el gasto publico, bajar la presión impositiva, reformar la justicia, mejorar la educación, transparentar el sistema político, cambiar las reglas de juego tantas veces criticadas. Nada parece ser oportuno. Es difícil escuchar que ESTE sea el momento, más bien NUNCA es la oportunidad.

Qué esperamos para terminar con las listas sabanas, los jueces dependientes del poder político, los ñoquis de las administraciones publicas, las licitaciones poco transparentes ?. Qué extraña situación debe darse para que la historia deje de mostrarnos delincuentes que entran por una puerta y salen por la otra ? Qué debe suceder para que los corruptos no sigan deambulando por las calles ?. Qué hay que esperar para empezar a desbaratar a la patria contratista, el “robo” para la corona o el clientelismo político en la entrega de puestos, privilegios o concesiones ?.

Cuándo será LA OPORTUNIDAD para avanzar con esos temas ? O es que solo nos estamos entreteniendo para demorar lo importante y discutir sobre lo secundario ?.

Alguien cree que una sociedad como la nuestra no esta preparada para solucionar sus problemas o al menos intentar discutir los posibles caminos ?. Qué esperamos ?.La comunidad quiere soluciones, y las pretende ahora. No hay razón suficiente que justifique dilatar los tiempos.

Muchos pretendemos sentir que, al menos, estamos camino a resolverlas. Por eso se espera de los políticos, de los representantes, respuestas concretas a la altura de las expectativas. Es tiempo de “profesionales” de la política preparados para dar explicaciones ahora y no para ocultarse detrás de la reiterada excusa: NO ES EL MEJOR MOMENTO.

Si en Corrientes resulta necesario reformar la Constitución provincial, pues manos a la obra. Si no fuera así, pues avancemos con otra cuestión, porque la agenda esta cargada de temas y no los estamos resolviendo. Lo que no entenderemos nunca es esta poco transparente actitud, la mezquina visión que genera más de lo mismo, duda, desconfianza, desprestigio, donde la especulación política y partidaria le gana a las más básicas necesidades de la sociedad.

Si corresponde modificar la Constitución pues a trabajar, sino es la prioridad pues a dar vuelta la hoja, pero basta de esta perversa caricatura política donde muchos dirigentes parecen preocuparse por la sociedad, y solo están, en realidad, especulando con cálculos electorales, fechas ideales, mayorías que aprueben la cuestion formal legislativa, intercambios de privilegios y concesiones graciosas a espaldas de la sociedad, para ver como prosiguen sus futuros personales y no necesariamente al ritmo de los cambios que la sociedad espera con legitimo derecho.

Esta es la OPORTUNIDAD, no tengamos dudas. SIEMPRE la oportunidad es AHORA, lo otro, es solo OPORTUNISMO.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783-15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina

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