El derecho de propiedad. Otra batalla perdida
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Se empieza a dilucidar este asunto. El articulado constitucional de la provincia vinculado a los temas de la propiedad empieza a tomar forma. Preocupante por cierto.

La comisión comienza a fijar posición y el despacho mayoritario tiene muchas aristas que merecen ser analizadas.

No es difícil anticipar que estamos frente a un gran conflicto entre lo que dice el preámbulo de la Constitución Nacional y la retorcida visión xenófoba de la propuesta aun no aprobada de nuestros Constituyentes locales.

La Carta Magna Nacional dice claramente “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”

Reflejaba este preámbulo el espíritu aperturista, generoso, plagado de una visión tolerante y plural de quienes fueron los inspiradores de una Constitución que, mas allá de la letra fría, permitió a esta Nación no solo aspirar a un futuro de progreso, sino también que albergó a nuestros abuelos y bisabuelos.

La propuesta local dice en su articulado “Corresponde al Poder Ejecutivo mantener la integridad de su territorio. La propiedad de los bienes inmuebles no podrá ser adquirida por extranjeros cuyos países de origen no tengan reciprocidad de trato con el Estado Nacional o la Provincia, en cuyo caso deberá tener expresa autorización del Estado Provincial para la transferencia del dominio”.

No es preciso ser un especialista para entender que ambos textos son contradictorios. Uno abre las puertas y otro las cierra. El texto nacional además de tener mayor jerarquía jurídica, tiene sin dudas, mayor altura moral.

Las cuestiones vinculadas a la discriminación, tampoco quedarán seguramente exentas, ya que es obvio que existe una preferencia por aquellos que nacieron en uno u otro lugar, ya que ello determina la posibilidad de acceder a la compra de bienes inmuebles.

No resulta necesario caer en la trampa de analizar la situación desde sus evidentes consecuencias económicas, olvidando entonces las profundas raíces morales de la problemática

El espíritu xenófobo de este nuevo intento normativo, dictado en estos tiempos, además de mostrarnos un claro retroceso nos invita a hacernos preguntas cuyas respuestas pueden generar cierto grado de incomodidad.

Acaso nuestros abuelos y bisabuelos podrían hoy venir a Corrientes, como inmigrantes que fueron en la búsqueda renuevas oportunidades con la vigencia de esta nueva Constitución ?. No reconocerles el derecho de adquirir vienes inmuebles según sea su procedencia o nacionalidad, hubiera generado en aquellos años, a comienzos del siglo pasado, la decisión de muchos de nuestros antecesores de buscar otros rumbos y privarnos a los hoy correntinos la posibilidad no solo de ser correntinos, sino también de sentirnos orgullosos de esas historias que nos contaron nuestros padres ?. Historias de esfuerzo, de privaciones, de lucha, para forjar un futuro para sus hijos.

Esta Nación, esta provincia de Corrientes, dio cobijo a miles de familias. Muchas de ellas dieron nacimiento a organizaciones que llevan décadas. Desarrollaron sus oficios y actividades laborales y se forjaron un futuro a partir de adquirir esos bienes inmuebles que hoy esta nueva norma privará a las generaciones futuras, descartando a aquellos que sean extranjeros, o haciéndolos pasar por tramites especiales, por el solo hecho de no ser nativos.

Los resultados están a la vista. El crisol de razas al que dio amparo este país es la clara muestra de lo que fuimos y pudimos ser. Corrientes no ha sido la excepción a esa regla.

Mucho de lo que hoy tenemos y somos, se lo debemos a esas generaciones de extranjeros que se verían hoy impedidos bajo la nueva norma constitucional propuesta.

Solo hay que mirar a nuestro alrededor y veremos en nuestras ciudades correntinas construcciones, edificios, instituciones que tienen el sello de hombres y mujeres nacidos fuera de este país.

La norma no resiste ninguna lógica y preocupa el ingenuo recurso de establecer un párrafo legal para impedir la llegada de nuevos inversores de origen extranjero, intención fácil de inferir habida cuenta del debate preconstituyente que apunta a evitar el avance de ciertos supuestos magnates.

Frágil recurso por cierto. Hay que estudiar muy poco de leyes para darse cuenta que este supuesto recurso jurídico solo pone escollos a los mas débiles y no a los mas poderosos quienes siempre tienen un abanico de posibilidades para ingresar sus capitales e intereses, sorteando con absoluta facilidad este tipo de infantiles herramientas.

En este punto se podría decir que, o nuestros constituyentes son muy ingenuos pretendiendo evitar el ingreso de capitales foráneos vía esta norma, o bien lo saben claramente y este párrafo legal es solo un recurso demagógico para ese sector de la sociedad deseosa de escuchar este tipo de hechos políticos.

En ambos casos, son actitudes observables. En este aspecto, resulta preferible creer que se trata de una cuota de infantilismo. Lo otro seria demasiado repudiable.

Lo cierto, lo concreto, es que un sector de la política correntina consiguió instalar este tema en la agenda. En ese momento ganaron una batalla. Ahora han dado otro paso. Grande por cierto Están a punto de obtener apoyo general y masivo de oficialismo y oposición para que una Convención Constituyente termine aprobando este artículo. Aun esta en juego saber si podrá ser aplicado en algún momento, dada su expresa contradicción con el preámbulo de la Constitución Nacional. Aun así. Han ganado otra batalla y esto confirma que vienen por lo nuestro.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783-15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina

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