Parecen diferentes, pero son parecidos
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Corrientes, esta próxima a otro proceso eleccionario. Faltan pocos meses y sin embargo resulta difícil ubicar a los partidos políticos y a sus respectivos dirigentes en el oficialismo o en la oposición

Esta claro que hace tiempo Corrientes no tiene un liderazgo hegemónico indiscutible, y eso ha llevado a apelar a la siempre presente formula de las alianzas, frentes o la denominación que se prefiera.

Se busca construir acuerdos que permitan conformar mayorías, al menos circunstanciales, utilizando los recursos del ajedrez político que permita ver la foto final de vencedores y vencidos.

Lo cierto es que cada vez que se avecinan tiempos de contienda electoral, asistimos a este juego de seducción y manipulación que permitirá dirimir quienes van con quienes.

Uno podría decir que el hecho de que algunos dirigentes hayan acompañado a un partido antes, a otro después, que estén en esta alianza ahora y en la contraria en la siguiente elección, es un acto de inmoralidad, de incoherencia, o de simple oportunismo o conveniencia.

No se puede descartar esa motivación en ningún ser humano, mucho menos aun en movimientos políticos cuyos códigos de valores no le dan jerarquía a la cuestión moral, sino que sus parámetros son casi lúdicos, apostando al simple ejercicio de ubicarse del lado de los triunfadores.

Sin embargo, y mas allá de no dejar de lado esas posibles razones, lo cierto es que existe una razón profunda por la cual podemos ver hoy a dirigentes que votaron en contra de este u otro gobierno y hoy están indistintamente dentro o fuera de la alianza oficial, ocupando el espacio inverso a la elección anterior, o porque no, de la anterior a esa.

Tampoco resulta demasiado sorprendente ver como aquellos que cooperaron con instalar a estos gobernantes en sus espacios de poder, hoy, con idéntica convicción, se erigen como los opositores de turno. Inversamente a ello, muchos de quienes se opusieron a la llegada de estos gobernantes, parecen hoy buscar espacios dentro del frente oficial. En definitiva, todo parte del mismo juego.

En realidad la cuestión más profunda pasa justamente por la similitud de ideas, visiones y proyectos de cada uno de ellos. Eso es, tal vez, el componente que les brinde mayor versatilidad a los dirigentes de los partidos. Casi todos son kirchneristas, oficialistas y opositores. Los que no lo son, tampoco tienen demasiados pruritos para unirse a los K locales de uno u otro lado, siempre alineados a la dinámica electoral de aparecer en la foto del día después, obviamente del lado de los ganadores.

Lo preocupante de todo esto, es que en realidad son solo parecidas formas de oficialismo. Se disputan, en definitiva, solo sutiles diferencias en las formas de ejercer el poder. No se difiere en los temas de fondo, solo en lo anecdótico que rodea a los modos.

Los partidos políticos correntinos tienen una visión muy similar respecto de muchas cuestiones centrales. Su posición respecto de temas tales como las funciones indelegables del Estado, la independencia de la justicia, la seguridad, la educación, la política, la economía, la producción, la soberanía, la seguridad social, el sindicalismo, los capitales extranjeros, la obra pública, la salud, la vivienda, los impuestos, etc., no muestran sustanciales diferencias, muy por contrario, son casi idénticas.

Hacer un ejercicio al respecto puede ayudar, intentando recordar quienes están a favor y quienes en contra de cada uno de esos temas que pueden cambiar la historia de nuestras ciudades, de nuestra provincia. Todos sabemos cuales son los temas vitales. Sin embargo costara bastante recordar quienes han planteado temas de fondo en los últimos años. Desde el discurso muchos se han animado, pero desde la acción ninguno, ni los que ganaron ocupando puestos ejecutivos, ni los que accedieron a posiciones legislativas desde donde podrían haberlo intentando

Incluso respecto de la FORMA de hacer política se pueden establecer estas similitudes. Todos tienen una marcada vocación de poder que se agota coincidentemente en la obtención del mismo como un fin y no como un medio. Apuestan todos al discurso de la reforma política en público y frente a las tribunas, pero la acción concreta pasa justamente por no modificar nada. Nuestros partidos políticos se mueven como una casta defendiendo sus privilegios directos y los que se derivan del derecho a pertenecer. El clientelismo y la dádiva es parte de su reiterado repertorio, rechazado desde el discurso, pero aceptado implícitamente como parte de las reglas de juego de ese sistema que dicen combatir, pero con el cual comulgan diariamente. Elecciones a dedo, procesos democráticos internos poco transparentes, infinidad de secretos a voces respecto de la inmoral forma de hacer y un significativo desprecio por la democracia como forma de gobierno real son algunos de los componentes más habituales.

El botín de guerra que implica el reparto de empleos públicos y favores del Estado a los amigos, son moneda corriente, aceptado claramente por una dirigencia que se aprovecha de ello para fortalecer sus arcas políticas, y al mismo tiempo jamás transparentar la estructura de ingresos y egresos de sus andamiajes partidarios.

En definitiva, idénticas ideas, iguales visiones, mismos modos de hacer las cosas. No son más que la misma cosa. Solo grupos de dirigentes que se identifican con una tradición, con una historia común, con un color, o con un liderazgo mesiánico de otros tiempos. Por eso no nos debe extrañar esta mezcla de identidades que hace que nadie pueda dilucidar a meses del siguiente proceso electoral, como culminaran los grupos de dirigentes y partidos. En realidad no tiene demasiada importancia. Después de todo, que ganen unos u otros, solo cambiara las vidas de esos dirigentes, con algo de suerte, de esas construcciones políticas, pero seguramente NO de los correntinos. Son iguales, siendo generosos, muy parecidos, por eso pueden terminar conformando cualquier frente, alianza o coalición. Por eso, a no engañarse, parecen diferentes, pero son parecidos.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
Corrientes – Corrientes – Argentina
03783-15602694

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