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En cada capítulo de EXISTE OTRO CAMINO el programa se inicia con un editorial, que pretende profundizar en una idea fuerza que se desarrolla por no más de 5 minutos. A veces tiene que ver con la actualidad, otras veces solo con una cuestión de valores más atemporal.
Más abajo se encuentra una nómina parcial de esas editoriales que pueden ser escuchadas con solo clickearlas
Editorial Segundo Aniversario - 31/8/2010
Editorial: La trivialidad del panfleto - 24/8/2010
Editorial Imperio de lo Provisorio - 17/8/2010
Editorial Mayorías - 10/8/2010
Editorial Retenciones - 3/8/2010
Editorial Presentación - 27/7/2010
Editorial Capítulo 100 - 20/7/2010
Editorial Capítulo 99 - 13/7/2010
Editorial Conversos - 6/7/2010
Editorial. Igualdad - 29/6/2010
Editorial: La Maldición del microclima - 22/6/2010
Editorial Cheque en Blanco - 15/6/2010
Editorial: Periodismo - 8/6/2010
Editorial - Confusión Monárquica - 1/6/2010
Editorial. Bicentenario - 25/5/2010
Editorial: Política a Demanda - 18/5/2010
Editorial Precio del Miedo - 11/5/2010
Editorial El Primer Paso - 4/5/2010
Editorial Corrupcion - 27/4/2010
Editorial Dualidad - 20/4/2010
Editorial: Quorum - 13/4/2010
Editorial. La Oposición - 6/4/2010
Editorial Impuesto al Cheque - 30/3/2010
Editorial Lucro Vergonzante - 23/3/2010
Editorial Inflación “Progre” - 16/3/2010
Editorial Falacias Populistas - 9/3/2010
Editorial Doble Estandar - 2/3/2010
Editorial Política para Gobernar - 23/2/2010
Editorial Arrogancia Populista - 16/2/2010
Editorial Salud Kirchner - 9/2/2010
Editorial Kirchner compra dólares - 2/2/2010
Editorial Reservas BCRA - 26/1/2010
Editorial Viaje a China - 19/1/2010
Editorial Presidenciales sin propuestas - 12/1/2010
Editorial Ranking de Presidentes - 5/1/2010
Editorial Lucro - 29/12/2009
Editorial Presidentes Investigados - 22/12/2009
Editorial Presión Tributaria - 15/12/2009
Editorial Existe Otro Camino - 8/12/2009
Editorial Honduras y Uruguay - 1/12/2009
Editorial: Oposición Legislativa - 24/11/2009
Editorial: Farandulización del Debate - 17/11/2009
Editorial Ola de violencia - 10/11/2009
Editorial. El muro de Berlín - 3/11/2009
Editorial Escuchas - 27/10/2009
Editorial Maradona - 20/10/2009
Editorial Espiritu de Revancha - 13/10/2009
Editorial Prioridades - 6/10/2009
Editorial: Honduras y Cuba - 3/10/2009
Editorial Credibilidad - 22/9/2009
Editorial La Oposición - 19/9/2009
Editorial Buscando Consenso - 12/9/2009
Editorial Fanatismos - 1/9/2009
Editorial Aniversario Existe Otro Camino - 25/8/2009
Editorial: Monopolios, Futbol y Gobierno - 18/8/2009
El problema de la pobreza - 11/8/2009
El gasto público no está en la agenda - 4/8/2009
Editorial. Dictaduras Democráticas - 28/7/2009
Editorial. La leyenda de los entornos - 21/7/2009
Editorial . Ser mejores - 18/7/2009
Editorial “Perdieron Todos” - 11/7/2009
Editorial: Pensar el Voto - 27/6/2009
Editorial: Tiempo de Reflexión - 20/6/2009
Editorial: Cuando el barco se hunde - 13/6/2009
Editorial: Campaña sin Ideas - 6/6/2009
Editorial “Las cajas de la política” - 30/5/2009
Editorial acerca del “Pragmatismo” - 23/5/2009
Editorial - El tiempo de la gente. - 9/5/2009
Editorial. Defender la República - 2/5/2009
Editorial Somos lo que hacemos, no lo que pensamos - 25/4/2009
Editorial sobre los avances del Intervencionismo - 18/4/2009
Editorial: Fondo Monetario Internacional - 11/4/2009
Editorial: Dr. Raúl Alfonsín - 4/4/2009
Editoral: Sobran Espectadores, faltan Protagonistas - 28/3/2009
Editorial Sobre Ser Justos - 7/2/2009
Editorial Vivir en la Ficción - 31/1/2009
Editorial: No hacerse los distraídos - 24/1/2009
Editorial División de Poderes - 17/1/2009
Editorial Padres Comprometidos - 10/1/2009
Editorial. Tomar las riendas - 3/1/2009
Editorial sobre la Integridad y la grandeza - 27/12/2008
Editorial Participación - 20/12/2008
Editorial 25 años de Democracia - 13/12/2008
Editorial Coparticipación - 6/12/2008
Editorial: Intervencionismo - 29/11/2008
Editorial. Ignorancia y Democracia - 22/11/2008
Editorial: Corrientes camino a la elección - 15/11/2008
Editorial: Un Sueño - 8/11/2008
Editorial: El Doble Discurso - 1/11/2008
Editorial: Resignación - 25/10/2008
Editorial: “Libertad y Responsabilidad” - 18/10/2008
Editorial: La Riqueza - 11/10/2008
Editorial: El Éxito - 4/10/2008
Editorial: El Rol del Periodismo - 27/9/2008
Editorial - 20/9/2008
Presentación y Editorial - 13/9/2008
Deuda Club de Paris. - 6/9/2008
Inflación en la Argentina. - 30/8/2008
Nada cambiará demasiado - 15/10/2007
Se avecina una nueva elección. No debería ser una mas. Se trata de elegir presidente y vice. No es nada nuevo que este país posee una marcada vocación presidencialista. Buena parte de la sociedad cree que casi todo pasa por esta figura institucional a la que le hemos atribuido poder, asimilándolo mas al de una monarquía que al de la cabeza visible de uno de los poderes del sistema republicano que hemos abrazado.
La expectativa es importante. Tal vez, desproporcionadamente importante. Se enfrentan en esta oportunidad, como tantas otras veces, oficialismo y oposición. Entre los que hablan de que “el cambio recién comienza” y los que dicen querer otro rumbo, parece estar la pelea.
Sin embargo cabe preguntarse, estas son las opciones de “cambio” ?. Se abusa de esta palabra. Se habla de revolución, de cambios, de grandes transformaciones, sin embargo se hace bastante poco por modificar las raíces profundas de nuestros problemas.
Ya no se trata solo de criticar simplemente al oficialismo por el perverso modelo que sostiene y consolida. Sino también por apuntar a lo mas endémico del sistema. La oposición no solo no plantea opciones al modelo, sino que no ejerce el poder que le confiere la república como contrapeso de los oficialismos de turno. No suma, no propone, no ofrece alternativas legislativas que muestren sus convicciones.
Oficialismo y oposición participan en esta compulsa electoral aunque esta se parezca mas a una pulseada que a un proceso democrático donde se dirimen modelos de pensamiento.
Deberíamos los argentinos estar decidiendo que país queremos, sin embargo nada de eso se define en esta contienda de octubre. Las ofertas electorales que tenemos son férreas sostenedoras del modelo vigente.
Por exagerado que parezca, la inmensa mayoría de los partidos políticos que compiten por el favor popular no aspiran a modificar NADA de lo esencial del sistema. Esto podría tener cierta lógica si no fuera porque la sociedad se manifiesta permanentemente en contra de mucho de lo que sucede.
Esto no parece tener consistencia. La gente se queja, pretende desterrar algunas prácticas, sin embargo ningún grupo es capaz de convertirse en el espacio referente de esas demandas.
Basta recorrer parcialmente la problemática actual para darse cuenta que NINGUN candidato presidencial de los que parecen tener chances, está dispuesto a:
- Reformar el sistema político incluyendo la eliminación de las listas sabanas.
- Modificar la política cambiaria de flotación imperante.
- Culminar con el monopolio autoritario del BCRA.
- Desregular la economía para obtener una verdadera competencia.
- Destruir la base monopólica de las concesiones publicas.
- Moralizar de una vez por todas, la actividad política otorgándole transparencia.
- Desterrar el clientelismo como herramienta electoral.
- Eliminar la pauta publicitaria como forma de amedrentar a los medios.
- Archivar definitivamente la historieta de los planes sociales.
- Combatir la corrupción estructural del sistema con medidas creíbles.
- Desterrar la coparticipación para recuperar las autonomías provinciales.
- Recuperar el federalismo no solo desde la retórica sino desde el ejercicio.
- Terminar con el Estado intervencionista que participa en todo.
- Consolidar una política internacional propia y no un espejo de las ajenas.
Existen otras cuestiones sobre las que NINGUNO tiene siquiera ideas respecto de cómo abordarlas como las que tienen que ver con combatir la violencia y reformular el sistema de seguridad.
Así las cosas, todo se reduce a buscar los mejores “gestionadores” de esta Argentina que nadie quiere modificar. Se trata pues de discutir sobre el cambio, cuando en realidad no se tiene interés alguno en cambiar algo.
La partidocracia nacional es una firme expresión del costado mas conservador de esta nación. Conservador en el sentido mas actual de la palabra, del que conserva, del que no quiere que nada cambie.
Alguien podría decir entonces que no habrá diferencias si elegimos a unos u otros. Existirán algunas diferencias. Cada uno ofrece, en definitiva, una tonalidad distinta de la realidad, pero lo cierto es que nada cambiará demasiado.
Cada candidato tendrá su estilo propio obviamente. Unos serán mas contestatarios, otros mas moderados. Algunos mas frívolos, otros mas formales.
Lamentablemente todos los candidatos nos aseguran continuidad de aquello que se hace de una forma y que seguirá haciéndose de la misma manera después del 28 de octubre. Inclusive sobre aquellos aspectos que no saben como abordar, tenemos plenas garantías que no encontraran el camino.
En definitiva por mucho entusiasmo que le pongamos a la cuestión, nada cambiará demasiado, al menos NO en esta elección.
Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783 – 15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina
Existe otro camino - 1/10/2007
Estamos transitando tiempos de procesos eleccionarios a lo largo de toda la geografía nacional.
Múltiples listas, repletas de candidatos que se postulan a diferentes cargos. Sabemos que muchos de ellos son los denominados “profesionales de la política”. Se trata de esos que viven de ella, a los que no conocemos otra ocupación que la política misma, y cuyos ingresos económicos provienen, en buena medida, de lo que han hecho en esta actividad.
Otros aspiran a ser parte de esa “corporación” y convertirse pronto en esos profesionales que ya llegaron, para prescindir de sus actividades actuales, engrosando así las filas de esa casta que vive por y para la política.
Pero sin duda alguna, en esas listas, existen muchas personas que, de buena fe, pretenden modificar la realidad, constituirse en la herramienta de cambio de una sociedad que pide mucho pero consigue poco.
Se trata esta vez de los “amateurs” de la política, que viven de su esfuerzo, de su trabajo, de empleos, profesiones y oficios que no le permiten dedicarse a esta actividad en tiempo completo. Son esos que aportan lo que pueden en trabajo, tiempo y recursos para sumar, para mejorar. Los mueve la plena convicción de que comprometerse es el camino.
Pocas veces les llega el premio. Es que las estructuras políticas cobran un “peaje” muy caro para formar parte de ellas. Se trata de declinar en las convicciones, de dejar de lado las mas férreas creencias y aceptar ese hipócrita axioma que enseña que “esta es la única manera de hacerlo”.
Hacer política en buena parte del planeta, y en nuestro país mucho mas aun, implica aceptar reglas básicamente inmorales para, paradójicamente, mejorar la vida de la gente. Vaya contradicción. Para lograr una sociedad mas justa, debemos ser inmorales parece proponer esta cuestionable tradición.
Así se recorre el invariable camino que nos lleva a destinos bastante predecibles. Poco de bueno se puede lograr, si se utilizan herramientas que involucran hacer lo indebido. Resulta al menos contradictorio, defender la democracia, declararse republicano cuando no se quiere practicar esa forma de concebir la vida en sociedad en el mas elemental circulo de asociatividad que constituye el partido del que se decide formar parte.
Tenemos derecho a preguntarnos PARA QUE se postulan todos estos hombre y mujeres ? Que esperan ? que pretenden ? Que fines los mueven ?.
Podríamos caer en la tentación de despotricar gratuitamente contra lo mas bajo de la clase dirigente. No es la idea.
Sabemos que muchos, buena parte de los que se dedican a esta actividad, solo esperan hacer negocios, vivir de esto, convertirse en definitiva en PROFESIONALES de la política aspirando al simple objetivo de engrosar sus bolsillos, algunos lícitamente, otros mas desprejuiciados, ni siquiera con esos escrúpulos.
Pero también sabemos de otros, muchos seguramente, que creen ingenuamente, casi infantilmente, que pueden modificar la realidad desde esos lugares. Ocupando una banca, un cargo, algún puesto desde el cual influir, recomendar, proponer.
Esos son los que dicen para autojustificarse, que no existe otra forma de cambiar la realidad que PARTICIPAR. En algún punto tienen razón. No se puede cambiar la realidad sin PARTICIPAR. Pero nadie ha podido demostrar que ESTA forma de participar, esta que implica integrar listas, declinando principios, dejando de lado creencias de las mas profundas para “supuestamente” dar paso a mejorar el presente, sea la mas adecuada.
Es cierto, hay que participar, pero no se puede cambiar la realidad haciendo mas de lo mismo. El fin NO justifica los medios. Para luchar contra la corrupción y lograr una sociedad mejor, no se puede ser parte de una forma de hacer política, que incluye el clientelismo, la dádiva, el voto transportado, sutil manera esta última, de llamar a esa moderna forma de “arrear” gente a cambio de “algo”.
No se puede hacer cosas buenas, utilizando malos medios.
El camino es sin dudas la participación, pero no dentro de un sistema que OBLIGA a corromperse moralmente para avanzar. Nada bueno puede salir de allí.
Alcanzar una banca, un cargo un puesto, apelando a medios contrarios a los mas elementales principios morales, no sirve para mucho mas que para seguir construyendo lo que ya conocemos. Mucho menos aun, si los que se postulan y aspiran a encontrar espacios, no tienen siquiera ideas y objetivos claros para con su sociedad.
Esta claro que en la política hay mucho de vanidad individual. El vedettismo, una desmedida ambición personal que solo tiene por objeto figurar, aparecer, y enriquecer un desarrollado EGO, son solo parte de ese paisaje.
No se privilegian ideas, proyectos ni propuestas. La excusa es buscar el cambio. Solo se trata de esa funcional manera de hacer las cosas que incluyen cuestiones tan personalistas como mezquinas.
Seguro que existe otra forma de hacer las cosas. Debe existir una forma de hacerlo bien, sin claudicar tan graciosamente, sin dejar de lado los principios, corrompiéndose en el intento.
Es la obligación moral de quienes están dispuestos a cambiar la realidad como objetivo principal, buscar imaginativamente una variante. Probablemente la visión tradicional que tenemos sobre la partidocracia electoralista no sea el camino. La democracia no es un sistema cerrado. Muy por el contrario, el juego democrático acepta otras opciones propias del sistema.
Si queremos modificar algo, si sentimos que no somos parte de ese grupo que esta dispuesto a abandonar sus principios para cambiar la historia, debemos pensar en algo dentro del sistema republicano pero fuera de esta corrupta manera de enfocar la actividad política. No deberíamos aceptar tan mansamente ser parte de la patética caricatura de ciudadanos que se quejan por deporte pero no están dispuestos a hacer algo al respecto.
Existe otro camino. Seguro que existe.
Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783-15602694
Corrientes – Corrientes - Argentina
Cuidado. Vienen por lo nuestro - 3/2/2007
Un dilecto amigo me hizo notar, días atrás, que casi sin que nos diéramos cuenta estamos discutiendo uno de los pilares fundamentales de una sociedad organizada, léase la propiedad privada.
Los inteligentes manipuladores de una izquierda que pretende mostrar su costado mas edulcorado para no espantar a seguidores desprevenidos, se ha ocupado de poner paños fríos y de aclarar que no se trata de forma alguna de cuestionar la propiedad privada.
La historia empezó tímidamente a través del siempre efectivo y demagógico discurso de preservar el medio ambiente. Declarar a ciertas zonas de la provincia como patrimonio publico fue el comienzo de esta telenovela.
Luego le siguió el cuestionamiento a la conducta económica de un potentado extranjero. Esto tuvo desde connotaciones xenófobas repudiando al capital foráneo que llegaron hasta el patético incidente del corte de alambrados.
Todos estos acontecimientos, en forma independiente y desarticulada, han generado una situación que los agitadores profesionales entendieron como la oportunidad ideal para embestir contra la propiedad privada.
Algunos dirigentes políticos que no se autodenominarían colectivistas, han sido ingenuamente funcionales a esta premeditada actitud de un sector importante del socialismo local.
Un pensador francés, Frederic Bastiat, allá por 1848, se preguntaba respecto de la propiedad privada y decía “si este derecho es de creación legal o si no es por el contrario, anterior o superior a la ley. Si ha sido necesario que la ley viniera a dar nacimiento al derecho de propiedad o si, por el contrario, la propiedad era un hecho y un derecho preexistente que ha dado nacimiento a la ley. En el primer caso, el legislador tiene por misión organizar, modificar, suprimir la misma propiedad si lo encuentra bueno; en el segundo, sus atribuciones se limitan a garantizarla, a hacerla respetar “
La propiedad privada tiene que ver con la esencia humana. Desconocerlo es no entender que el hombre nace propietario, porque surge con necesidades cuya satisfacción es indispensable para la vida.
Cuando se intenta relativizar este derecho, se ataca el modo de vida de la humanidad. Hablar de dominio publico, de distribuir tierras fiscales, de regular el uso del suelo y asignar con criterios de dudosa moralidad, no hacen mas que socavar las bases fundamentales de este acuerdo de convivencia que implica el derecho de propiedad.
El derecho de propiedad debe ser defendido a capa y espada. La civilización ha crecido desde su aparición y su aporte a la paz y a la convivencia es indiscutible a todas luces.
La moderna práctica de un sector de la sociedad y su correlato en la dirigencia política, de cuestionar institutos centrales según circunstanciales conveniencias o resentimientos ancestrales, conlleva riesgos, como estos.
La demonización del capital foráneo se ha instalado entre nosotros. Se escucha hablar en estos tiempos de los procesos de extranjerización de la tierra en nuestro país, caballito de batalla de esa izquierda xenófoba que se sube a un tren alineado con aquello de combatir el capital, especialmente cuando aquel proviene del “imperio” o cualquier nación anglosajona. Parecen olvidar estos argentinos que todos somos hijos, nietos y bisnietos de generaciones de extranjeros ( no de nativos ) en nuestra inmensa mayoría. Ellos han sido los verdaderos “propietarios” de la tierra. Han mostrado la cara mas contundente de ese proceso de extranjerización que NADIE cuestionó ni décadas ni siglos atrás, y de la que todos nos enorgullecemos. Fue ese país de puertas abiertas el que nos vio crecer. Es ESE preámbulo constitucional el que nos dio la pujanza y el prestigio con el que se nos conoció en el mundo entero.
La actitud hostil hacia los acaudalados extranjeros, parece tener que ver mas con el origen nacional de algunos de ellos, que con nuestra profunda convicción de que la tierra sea ocupada exclusivamente por “criollos”.
No se trata de tomar decisiones respecto de las instituciones porque nos cae antipático algún propietario, o porque entendemos que hace un uso inadecuado de ella. No se debe aceptar cuestionamientos al uso de nuestros recursos en forma privada. Forma parte del patrimonio personal, al que nuestro trabajo nos dio acceso y que no deseamos compartir por pretendidos loables fines que algún iluminado siempre tiene la capacidad de crear, descubrir o inventar.
La perversamente inteligente actitud de la izquierda local ha logrado “ colar “ en el temario de la reforma una cuestión mucho mas trascendente que la reelección. Ninguno de los institutos sobre los que los pretendidos expertos intentan convencernos, cambiaran la historia de la provincia tanto como si logran regular el uso de la propiedad privada.
Nuestro esfuerzo, nuestro trabajo nos permite obtener bienes y servicios que son indispensables para satisfacer nuestras siempre inagotable lista de necesidades. El fruto de ese trabajo nos pertenece a los individuos. Nos hemos ganado ese derecho a poseer aquello que es la consecuencia directa de nuestra labor.
A la propiedad privada no se la cuestiona, se la defiende. Estemos alertas. Detrás de las románticas declaraciones de los socialistas, subyace la inconfensable vocación de lograr un sistema de propiedad colectiva. Cuidado. Vienen por lo nuestro.
Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
03783-15602694
Corrientes – Corrientes – Republica Argentina













